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Centro Social de Comunes Urbanos

El Gobierno quiere desalojar La Ingobernable en 24 horas pese al estado de alarma

Este martes 14 de abril nos enteramos vía publicación en el BOE de que el Ministerio de Justicia nos daba 48 horas para abandonar el nuevo espacio abierto y recuperado por la Ingobernable en la Calle Alberto Bosch, 4.

El plazo se cumple hoy. Y estamos no solo ante una nueva demostración de la absoluta falta de interés en el diálogo de este Ministerio y del ministro Juan Carlos Campo, sino ante un particular uso del derecho de una administración que ha decidido que su prioridad en plena cuarentena es reanudar un proceso como es el desalojo de la Ingobernable, omitiendo incluso el derecho de alegación, todo para privar a Madrid de un espacio autogestionado. En este caso, son varias las razones por las que nos parece un movimiento particularmente rastrero.

En primer lugar, no podemos comprender ni remotamente cómo este Gobierno ha fijado como prioridad en el actual contexto la reanudación del proceso administrativo para el desalojo de este centro social. Un lugar que, como ya defendimos en nuestro anterior comunicado , será imprescindible, al igual que el resto de centros sociales, para el escenario post-confinamiento. Es de una enorme bajeza moral instrumentalizar la pandemia, tildando de problema de salud pública a un edificio cuya actividad se encuentra completamente detenida. Pero lo es todavía más en un momento en el que decenas de miles de personas están sufriendo la pérdida de amigos y familiares, en el que los servicios públicos están absolutamente saturados y sobrepasados, y en el que la amenaza de una devastadora recesión económica vuelve a cernirse sobre las capas más vulnerables de la población. Este gobierno supuestamente progresista ha decidido que es precisamente ahora cuando es conveniente invertir tiempo y esfuerzo en desarticular redes vecinales y dificultar la organización de los movimientos sociales. Un despropósito.

En segundo lugar, el Ministerio de Justicia renuncia de forma hipócrita a sus propias reglas de juego no admitiendo las alegaciones que han recibido en el procedimiento administrativo abierto y saltándose así un derecho fundamental. Tras la notificación de reanudación del proceso de desalojo, un vecino que participa del espacio presentó en tiempo y forma las alegaciones correspondientes y la orden de desalojo señala expresamente que no hay constancia, lo cual es incierto y podemos comprobarlo. Las mismas personas que han hecho bandera de un legalismo socialmente insensible, deciden saltarse a la torera sus propias normas y garantías procesales, dejándonos en la más absoluta indefensión cuando les resulta políticamente conveniente. Insistimos en la ironía del asunto: esto lo hace el Ministerio de Justicia. Se aprovecha la confusión generada por este shock sistémico para colar el procedimiento de desalojo de la Ingobernable como uno de los procesos que, en nombre de un inexistente interés público, debe concluirse cuanto antes. Esta forma de acelerar a su antojo los trámites es una nueva evidencia de que ni ellos mismos creen realmente en su legalidad.

En tercer lugar, nos parecerá decepcionante si todo esto se produce bajo el silencio cómplice de una parte del Gobierno que dice ser sensible a las necesidades de los movimientos sociales. Públicamente se han manifestado y apoyado la importancia de los centros sociales para la calidad democrática, incluso han defendido abiertamente el proyecto de la Ingobernable (para muestra varios botones: Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Ione Belarra, Irene Montero). Esperamos que no observen impasibles esta obscena agresión de su Gobierno que se sitúa, de este modo, más cerca de las amenazas y formas del PP y Almeida, acompañados de sus socios de gobierno Ciudadanos y Vox, que de los movimientos sociales.

Por todo ello, reclamamos la paralización inmediata del proceso de desalojo del edificio y la apertura de un proceso de diálogo con La Ingobernable. No nos quedaremos impasibles ante este ataque, porque no nos podemos imaginar una ciudad sin centros sociales, ni un Madrid sin Ingobernable. Hacemos un llamamiento a quienes os indigne esta situación tanto como a nosotras para que os suméis a nuestra campaña y nos ayudéis a visibilizar lo que está ocurriendo.

Hoy, como todos los días, seguimos indesalojables. Somos ingobernables.
#ImaginaNoTenerIngobernable

 

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