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Centro Social de Comunes Urbanos

#DesalojanLaIngo, pero un Madrid Ingobernable es indesalojable

Desde el corazón de Madrid, 13 de noviembre de 2019

Hoy la derecha ha ejecutado el desalojo de la Ingobernable, haciendo la única política que sabe hacer: la de la fuerza. Se ha cerrado a abordar con argumentos un conflicto social, y sin avisar siquiera, ha «resuelto» policialmente lo que no ha querido resolver dialogadamente. Cuando se acaban las razones, solo os queda la fuerza bruta, pero ni venceréis ni convenceréis. Fuimos miles quienes llenamos de vida un espacio común, y ahora tumban la puerta para vaciar este centro social de toda la vida con que lo llenamos.

1. Almeida, Villacís: ¿pero por qué nos odiáis tanto? Primero, porque no soportáis la verdad que portamos: que el conflicto de Prado 30 no lo abrió la Ingobernable, sino quienes nos robasteis un edificio público. Con un acto de desobediencia, La Ingobernable devolvió a la ciudad el edificio que nos usurpasteis, sacando a la luz el pelotazo de Ana Botella. Y segundo: porque no soportáis ver nuestros centros sociales llenos de una vida alegre que no vivís, y que no entendéis. Podréis seguir sin reconocer lo que aquí ha ocurrido, pero ha ocurrido. Quienes en 2015 cerrasteis, regalasteis e ibais a demoler un edificio municipal, aún en 2018 apoyabais el «museo» del amigo de Aznar, pero ya en 2019 ni siquiera vosotros os atrevéis a defender aquel pelotazo indefendible. ¿Y por qué cambiasteis de opinión? Porque la lucha de la Ingobernable ganó, y evidenció una vez más, el expolio al que habéis sometido a nuestra ciudad durante décadas. Recuperamos nuestro edificio, no por la fuerza bruta, sino con el poder de la gente y los movimientos de base que decidimos decir basta a vuestra corruPPción. Así fue: la Ingo os desalojó para devolver de facto esta riqueza pública a las miles de personas que lo hemos usado. Y lo que aquí ha ocurrido ya nunca lo podréis borrar, porque permanecerá para siempre en la memoria de los centros sociales, y será un referente de las nuevas luchas que vendrán.

2. Manuela Carmena también es responsable central del desalojo de la Ingobernable. El llamado gobierno del «gobernar escuchando», que nos repetía que «la ciudadanía va por delante de las instituciones», nunca reconoció el valor de la autogestión. En 2015, Ahora Madrid comenzó su gobierno bloqueando las demandas básicas de la Red de Espacios Ciudadanos, que coordinaba las luchas por el espacio de decenas de iniciativas autogestionadas en nuestra ciudad. Mientras ignoraba nuestras reivindicaciones, el gobierno de Carmena cedía sin ninguna justificación espacios municipales enormes, como el Palacete de Alberto Aguilera al Estado Mexicano o la nave 9 de Matadero a la Fundación Sandretto. El edificio de Prado 30 seguía vacío y no estaba en ninguna agenda política… hasta que miles de personas destapamos el pelotazo del PP y desalojamos a la Fundación Ambasz. ¿Colaboró entonces el Ayuntamiento con el nuevo centro social que ya en sus primeras semanas rebosaba actividad? Lamentablemente, no. Muy al contrario, indemnizaron a Ambasz con 1,4 millones de euros de dinero público. Y finalmente, Rita Maestre rompió el acuerdo al que llegamos con el tejido de la ciudad, que hubiera permitido interponer un justo obstáculo al actual gobierno. No enfrentarse con las élites no sólo sale caro económicamente, sino también políticamente.

3. Tenemos rabia, mucha rabia, porque ese Madrid triste de los clasistas, machistas y racistas parece hoy más realidad que ayer. Rabia, porque nos arrancan un lugar que amamos, un territorio en el que hemos apostado por dejar un espacio a lo ingobernable en nuestras vidas. Un proyecto colectivo hermoso en el que hemos puesto el cuerpo, el tiempo y el corazón; en el que no hemos pedido y esperado a un futuro indefinido, sino que hemos tomado y hecho el Madrid que queremos. Sabemos bien que no tenemos otra vida, ni otro Madrid, y por eso sabemos muy bien que no vamos a renunciar ni a una vida que merezca la pena ni a una ciudad que merezca la pena. Tú, que pasaste por aquí, entraste a la Ingo, la cambiaste y te cambió, y saliste más ingobernable de lo que entraste: entendimos que nos necesitábamos, entendimos que la vida sin espacios compartidos un poco ingobernables no es verdadera vida, entendimos que no tenemos otra alternativa que hacer la política de todos los días, la de defender la alegría y organizar la rabia. Y aunque desalojen este edificio, no nos pueden desalojar, porque estamos en todas partes, y el Madrid ingobernable es indesalojable.

Que nos quiten lo bailao
Ahora y siempre, #MadridNoSeVende
10, 100, 1000 centros sociales