Proponer actividad o contactar
Centro Social de Comunes Urbanos

Manifiesto #MadridNoSeVende / Nuestras ciudades #NoSeVenden12M

MANIFESTACIÓN #MadridNoSeVende. Sábado 12 de mayo (Pza Canalejas, 19h)

El 12 de mayo de 2018 salimos a la calle afirmando un deseo más que una realidad: “Madrid No Se Vende”. Un año después, son muchas las ciudades que se unen en una jornada reivindicativa: desde Nápoles hasta Toledo, desde Iruña a Málaga, desde Las Palmas a Barcelona, Granada, Valencia, Palma, Pamplona o Sevilla, las ciudadanías se rebelan. Donde la política convencional y pasiva no llega, llega la ciudadanía que no se resigna.

El 12 de mayo, convocamos a salir a la calle. No se trata de recurrir al clásico (y ambiguo) “Sobran las razones”: en Madrid estamos en el límite de una situación de emergencia. La recuperación del ciclo inmobiliario, unida al empobrecimiento que ha causado la crisis, conduce a la exclusión, la expulsión y la precariedad a cada vez más de nosotros y nosotras. Nos roban la ciudad, la vivienda y la vida. Salimos a la calle porque otras herramientas activas no son suficientes: en nuestras vidas rebeldes, cotidianas, comprometidas, generamos mecanismos de apoyo mutuo, de crítica y de alternativas, y estamos orgullosos y orgullosas de ello. Pero nuestras vidas están atacadas por los recortes de derechos, la carestía de la vivienda (ese bien fundamental e inaccesible para tant@s), el expolio de los bienes comunes, la acumulación de la riqueza en pocas manos, la desigualdad de género… Y la mala política.

Otras palabras son protagonistas de nuestra precariedad: fondos buitres, inversionistas, turistización, gentrificación, ley de arrendamientos, desahucios, bancos malos y “buenos”, brecha salarial, empleos temporales, privatización, Socimis… Desde el Desarrollo del Sureste y el pastel Wanda-Metropolitano hasta la Operación Chamartín; desde la subida imparable del precio del alquiler hasta la expulsión masiva, el filtrado económico y la desertización vecinal del Centro; desde las tramas de Blackstone en los narcopisos vallecanos hasta la nueva Ley del Suelo; desde la desinversión para el pago de la deuda al monopolio de las grandes constructoras que se embolsan el dinero público; desde las leyes penalizadoras (mordaza, desahucio exprés…) hasta las iniciativas populares que no se aceptan (ley de Vivienda de la PAH), pasando por las promesas incumplidas (protección del patrimonio público, garantía de vivienda, freno a los pelotazos urbanísticos, equilibrio Centro-Periferias, participación democrática, remunicipalización, gestión social de los bienes comunes…), el urbanismo de componenda y el gobierno de las élites económicas siguen dirigiendo nuestra ciudad y nuestra comunidad. Madrid no se vende: se subasta, casi se regala… a los dueños de todo esto.

¿Hablamos de algo en concreto? Precisemos apenas algunas cosas:

– la tercera parte de los madrileños y las madrileñas no tienen recursos fijos (salarios, prestaciones…) y viven, por tanto, en la precariedad (pero para l@s “nuev@s”  trabajadores y trabajadoras -jóvenes y migrantes-, 9 de cada 10 contratos nuevos son temporales y mal pagados);

-el 21,7% de las personas de Madrid viven por debajo del nivel de pobreza (400.000 de ellas, aun trabajando);

-más del 40% de los ingresos en general y más del 60% de los salarios precarios se destina a la vivienda;

– el últimos año, ha habido más de 5.000 desahucios en Madrid, buena parte de ellos de inquilin@s, sin realojo;

– los alquileres han subido en el último año entre el 37% de zonas como Tetuán o el 30% en zonas de la Almendra Central hasta el generalizado más del 20% de otros barrios.

Son solo datos gruesos sobre cómo nos va la vida en la ciudad: una lupa de precisión nos llevaría desde los derribos en la Cañada Real a los desalojos de viviendas municipales, desde el pelotazo ilegal de Canalejas hasta la alfombra roja (o gris hormigón) del beneficio financiero de Chamartín, desde las más de 15.000 viviendas reconvertidas ilegalmente al sector turístico hasta los bloques de vecinos y vecinas a quienes se anula el contrato de alquiler, desde el repunte de la heroína hasta el rescate de autopistas, desde las interminables listas de espera para la casi inexistente vivienda social     hasta la proliferación de casas de apuestas y centros comerciales sin límite horario ni espacial, desde el  uso mercantil y privatizado del espacio público hasta el abandono o destrucción del patrimonio en las Cocheras de Cuatro Caminos, el taller de Precisión de Artillería, el Mercado de Frutas de Legazpi o los mercados de barrio, desde la persecución de las personas migrantes hasta la violencia machista y la hostilidad urbana para la vida autónoma de las mujeres… Huertos urbanos, cuestionados planes de movilidad, pequeños proyectos, algunas infraestructuras locales, fiestas en los barrios…, nada de esto es consuelo suficiente para el paisaje social devastado de nuestra ciudad, guiada desde tanto tiempo y todavía por un urbanismo que media, facilita y regula para asegurar los intereses privados de las élites financieras e inmobiliarias.

Así que sí, el 12 de mayo salimos a la calle por el derecho a la ciudad, contra la subida de los alquileres, contra los desahucios, contra la precariedad, contra la gentrificación, contra los pelotazos urbanísticos, contra la ciudad de la especulación, por la ciudad de barrios, expresando un deseo: una ciudad para todos y todas, una ciudad de barrios dignos y vivienda garantizada, una ciudad feminista, una ciudad igualitaria, cuidadosa con la gente, hostil con la desigualdad.

¡Comparte el evento en FB!

  • 14h. Comida en el EVA de Arganzuela
  • 18h. Bicicletada (Pza. Legazpi > Pza Canalekas)
  • 19h. MANIFESTACION. Pza. Canalejas > Cibeles