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Centro Social de Comunes Urbanos

La Ingobernable es de Madrid

Hoy cumplimos 10 meses desde que recuperamos el edificio de la calle Gobernador 39 para nuestra ciudad, tras la manifestación Madrid No Se Vende. Desde aquel 6 de mayo, hemos abierto un nuevo espacio para una ciudad enormemente pobre de espacios para el común: lugares desde los que construir una cultura de todas y para todas, basada en la desmercantilización de la vida, la desburocratización de las relaciones y la demostración cotidiana de que, como personas responsables, podemos organizarnos sin tutelas en torno a nuestros problemas y deseos comunes.

Somos una estructura basada en la cooperación y la autogestión. En estos diez meses hemos demostrado todo lo que puede hacer un Centro Social cuando se abre para el común (consulta el dossier de actividades y las actividades programadas). La Ingobernable bulle de vida. Hacemos una media de 100 actividades al mes: desde los grupos de trabajo y los 50 colectivos fijos hasta cualquier grupo de personas que en nuestra ciudad han necesitado un espacio amplio, céntrico y abierto en el que realizar actividades de todo tipo: siempre gratuitas, autogestionadas y accesibles. Múltiples colectivos se reúnen y forman parte de un espacio que es de todas. Una comunidad política que autogestiona diariamente 3.000 metros cuadrados y públicos, demostrando que la ciudadanía auto-organizada es capaz de llegar adonde las instituciones no pueden o no quieren.

Contamos con una filmoteca popular, un laboratorio informático, una sala para las más peques, un gimnasio, una sala de estudio, una enfermería, salas de ensayo musicales, de teatro, de danza, varios grupos de yoga, un mesón, un patio que cada día está más bonito… ¡incluso un plató de radio y televisión! Pero por encima de todo ello La Ingobernable es un lugar de encuentro de diversidades, luchas y creatividades. Un espacio de vida en común, de pensamiento colectivo y debate político. Una infraestructura al servicio de la ciudadanía que construye cada día un Madrid que, sí, merece la pena ser vivido.

Hablar de la historia de este edificio es hablar del expolio del patrimonio público al que nos vemos sometidas quienes habitamos Madrid. Tras décadas de servicio público, albergar un centro de salud y una universidad pública, se cerraron sus puertas sumiéndolo en años de vergonzoso abandono, coincidente con la gran privación de espacios de uso público en el Barrio de las Letras y de los limitados espacios de reunión que apenas hay en la ciudad. En mayo de 2015, en el último pleno de la legislatura, la alcaldesa Ana Botella, asumiendo la pérdida de las elecciones, decretó la cesión gratuita y por 75 años de este histórico edificio a la Fundación de Emilio Ambasz, un arquitecto millonario del entorno cercano de la familia Aznar, a la cabeza de la cual se encontraba otro amiguete de la familia, Miguel Angel Cortés (diputado del PP y experto en este tipo de ruinosas operaciones). De nuevo, connivencia entre clase política y poderes económicos, disfrazada una vez más de “cultura”.

Nuestras principales reivindicaciones desde que entramos en el edificio fueron la rescisión del contrato con la Fundación Emilio Ambasz y la permanencia en el espacio. Muy pronto la opinión pública nos dio la razón y nos alegramos mucho cuando el ayuntamiento de Ahora Madrid, con el apoyo de PSOE y C’s, se comprometió en el pleno del 31 de mayo de 2017 a rescindir el contrato de cesión. Sin embargo, pese a manifestar dicha voluntad, a día de hoy dicha rescisión no se ha llevado a cabo. Por ello seguimos firmes en nuestras líneas: no toleramos el uso privativo de los bienes de dominio público y consideramos imprescindible implementar formas de defender los comunes urbanos. Frente a la especulación inmobiliaria y el expolio de lo común que se ha apoderado de las ciudades: comunidad, inclusividad, autogestión, diversidad y alegría.

Cuéntame en qué ámbito la ciudad te excluye y te diré qué tiene cabida en La Ingobernable

La feroz turistización de los centros urbanos permite que se produzcan subidas de precios indiscriminadas que expulsan a las vecinas de sus barrios. Además, desde hace años vemos cómo las políticas públicas van dirigidas a fomentar un modelo de ciudad orientado hacia una lógica que la convierte en un parque de atracciones en el que la mayoría de las ciudadanas no tenemos cabida. Ante esta situación, nosotras, vecinas de todos los barrios, trabajamos para revertir ese modelo de ciudad excluyente y para defender Madrid de la mercantilización. Nos esforzamos, sin contrapartida económica, para que La Ingobernable sea un centro social que produzca comunes urbanos, autogestionado, colectivo, feminista, abierto y diverso. Trabajamos desde este pedacito de Madrid por una ciudad de y para sus habitantes.

Y siempre supimos que no teníamos cabida en la lógica cerrada en la que se mueven las instituciones. Desde el principio teníamos claro que con la amenaza de la legalidad intentarían cerrar La Ingobernable a la ciudadanía. Consideramos que son precisamente los logros alcanzados por La Ingobernable los que hacen que esta amenaza sea mayor a día de hoy. Aunque ahora la amenaza de desalojo parezca definirse con mayor claridad, siempre estuvo ahí el riesgo y ni antes, ni ahora, va a determinar nuestra ruta a seguir. Seguiremos luchando y creando lugares que sean gestionados por y para la ciudadanía. Estamos en un proceso imparable de construcción tanto a nivel barrial como metropolitano de este común urbano.

La Ingobernable siempre ha estado abierta a todo el mundo, pero ahora más que nunca. Por ello, a sus razones oponemos nuestras maneras: queremos que, este mes de marzo, quienes ya están y quienes todavía no nos encontremos en La Ingobernable. Es la ocasión para que AMPAs, centros de salud, asociaciones, inquilinas, trabajadoras del distrito, pensionistas y todas las vecinas nos demos cita y sepamos unas de las otras. El lugar en el que el vecindario y la ciudad se encuentren y den cuenta de nuestras vidas para que continuemos organizándonos poniéndolas en el centro. En marzo nos juntamos para que unas jornadas populares en el mes de abril digan las razones que tiene este espacio para las vecinas del barrio y de la ciudad de Madrid.

Entre todas construimos la Ingobernable, los colectivos y personas que participamos de este espacio, junto con quienes queráis sumar para construirlo. No dejaremos de luchar por un espacio quitamiedos y de empoderamiento, de sororidad y cuidados colectivos. Un espacio que haga la ciudad que habitamos más vivible. Y no vamos a detenernos.