La Ingobernable aplaude las palabras de Carmena y le insta a informar sobre el caso Ambasz

Las decenas de colectivos que habitamos La Ingobernable, y, con nosotras, buena parte de la ciudad de Madrid, nos quedamos de piedra hace unos días al leer la noticia de que el Ayuntamiento de Madrid cedía, por un plazo de 50 años, una nave de 6.000 metros cuadrados en Matadero a una fundación italiana, especializada en el mercado del arte contemporáneo. Para ello, se usó exactamente el mismo mecanismo jurídico (el dedazo) que el Ayuntamiento del PP usó para ceder el edificio que habitamos en la calle Gobernador a un arquitecto millonario, Emilio Ambasz. Nos quedamos de piedra porque esperábamos que, tras nuestra denuncia pública del contrato con Ambasz mediante la ocupación del espacio, el equipo de Gobierno se haría cargo al fin de lo que puede leerse en su propio programa electoral (en el punto 2.4.3) y este tipo de prácticas serían desterradas. Pero nos cansamos de comprobar no sólo que no se ha cambiado el modelo inmobiliario especulativo que destruye nuestra ciudad, sino que continúan las adjudicaciones a amigos, parientes o conocidos de espacios y propiedades públicas.

Cabe recordar que la sede del Centro Social La Ingobernable, propiedad del Ayuntamiento de Madrid y en desuso desde 2013, fue cedida, de forma gratuita y durante 75 años a Emilio Ambasz, poco antes de las últimas elecciones municipales. La intención del millonario, vinculado a la Fundación FAES de Aznar y Botella, era demoler el edificio y construir un museo a mayor gloria de su propio nombre. Afortunadamente, después de nuestra entrada en el edificio y su vuelta a la vida, el propio equipo de Gobierno manifestó su intención de rescindir el contrato de cesión, con el apoyo de todos los grupos políticos a excepción del PP. Junto con la permanencia indefinida del centro social en el edificio, esta era una de las dos reivindicaciones básicas que establecimos tras la constitución de La Ingobernable. Sin embargo, a día de hoy, la ciudadanía de Madrid no tiene noticia alguna de esa supuesta rescisión ni sabe en qué punto se encuentra el proceso. Así, por medio de este comunicado exigimos del Ayuntamiento la transparencia en la gestión urbanística a la que se comprometía en su programa (punto 4.1.3 del mismo), y que por tanto informe del estado actual de la cuestión y de los motivos por los que la rescisión del contrato no ha tenido lugar (o no ha sido anunciada).

Ahora Madrid llegó al gobierno municipal defendiendo un urbanismo diferente basado en la participación activa de la ciudadanía. Nuestra entrada en el edificio, y las decenas de actividades que cada semana hacemos dentro, no son más que eso: ciudadanía organizada tomando la iniciativa en un proceso participativo no reglado y, bajo nuestro punto de vista, mucho más avanzado que algunos de los que el Ayuntamiento ha propuesto hasta la fecha. Por lo demás, nos parece que nada tiene de particular que la ciudadanía vaya por delante de las instituciones, ya que estas últimas son un invento de la primera.

Creemos no obstante que unas recientes declaraciones de la alcaldesa arrojan luz y muestran el camino a seguir: aludiendo a otro problema de actualidad, Carmena apelaba al «diálogo» y no a la judicialización como mejor mecanismo para resolver los conflictos y declaraba que «el derecho penal no vale cuando se extiende a un colectivo social que en este caso quiere expresarse. Los movimientos sociales no pueden reprimirse con el Ministerio fiscal». También defendió que «el derecho penal tiene una aplicación singular, no vale para organismos y movimientos sociales». Estamos muy de acuerdo con estas declaraciones de la alcaldesa, y nos gustaría que se materializaran en el caso de La Ingobernable, donde ella tiene la capacidad de priorizar ese diálogo que defiende frente a procesos administrativos o penales.

También hemos escuchado a Carmena decir, además, que «Nosotros, cuando en la sociedad surge un fenómeno que no tiene un cauce institucionalizado, siempre nos preguntamos, antes de censurar, prohibir, limitar, por qué surge». Desde La Ingobernable aplaudimos particularmente estas palabras y nos ofrecemos, como siempre, a responder en común a esas preguntas. Para ello, volvemos a ofrecer al Ayuntamiento de Madrid la oportunidad de establecer un canal de comunicación con criterios de respeto mutuo para que la información fluya con la misma claridad y transparencia que guían la acción de nuestra iniciativa.